martes, 17 de diciembre de 2013

Disculpa mi actitud

Soy mala para hablar de frente, aunque parezca lo contrario, soy débil y los sentimientos me ganan a la hora de hacerlo. Ésta es la mejor manera que tengo de desahogarme, marcar palabras en un lugar desconocido para los míos, en donde soy libre de expresarme y decir lo que quiero y lo que siento sin herir a nadie.

Escribir es lo que mejor hago, aunque sé que lo hago mal. Escribir me llena, me ayuda y a veces  me atormenta. Lo amo, es mi vida. Cada vez que lo hago, desnudo mi alma frente a una hoja de papel. Me introduzco en un mundo propio, íntimo, personal. Es por ello, que quiero que entiendas el valor que tiene esto para mí, porque cada una de estas palabras nacieron en lo más profundo de mí ser.

Sabes porque escribo esto, lo que no sabes, es como tus palabras pueden afectarme, no tienes ni idea. Te quiero. Fuiste la luz al final del túnel, significas mucho para mí, tal vez nunca te llegues a enterar de cuánto.

Te vi a lo lejos. Seguí caminando para llegar al final de la oscuridad, pero cuando llegué a ti, me di cuenta de que solo eres un faro, mismo que me ayudó a seguir adelante, que iluminó mi camino y me ayudó a borrar algunos de mis temores. Tu luz aún me alumbra, pero como sabrás, no con la misma intensidad. Me gustaría tenerte a mi lado a cada momento, pero ambas sabemos que es imposible.

Tal vez hice mal, tal vez no. Tal vez me funcionó, tal vez no.

Sé que te hice daño, y eso es de lo único de lo que me arrepiento. No me importa si otros sufrieron, gran parte de ellos me han demostrado que no valen ni mi tiempo. Pero tú, tú no lo merecías, por ello me disculpo, pero espero, que no esperes que me retracte por mis acciones, tú misma lo dijiste, no tengo ni un remordimiento al respecto, quizá tú no lo veas, pero para mí, era la única forma de averiguarlo.

Me quedé sola, volví a caminar entre penumbras, me encontré con otro faro, que me ilumina a la distancia, y a pesar de que ésta es enorme, éste faro me alumbra más que los que algún día estuvieron junto a mí. Y, aunque no te veo, sé que aún estás por aquí, esperando pacientemente el momento en el que tengas que iluminarme nuevamente.

“No te sientas tan importante”. Creo que todos buscamos eso, por lo menos una vez en la vida. Yo me pregunté si alguien me añoraba, quería saber qué pasaría si de un momento a otro yo llegara a desaparecer, incluso, quería saber, si en mi funeral habría lágrimas honestas o puras de compromiso.

Estoy harta, estoy cansada de tener que dar casi todo de mi por amistades que tal vez no valgan la pena. Quizá por eso soy mala amiga, no lo sé, si eso crees, dímelo.

Dicen que tienes que darlo todo sin esperar nada a cambio, pero un poquito de reciprocidad no le hace daño a nadie, ni al que la da, ni al que la recibe.

¿Por qué soy yo la que siempre tiene que buscarlos? ¿Por qué si yo no lo hago nadie hace el mínimo intento por que nos veamos? ¿Por qué siempre tengo que estar? ¿Solo porque soy buena amiga? Yo creo que eso era al principio, pero ahora siento que mi nobleza fue confundida con estupidez, o quizá, la nobleza nunca existió y toda mi vida he sido estúpida.

Quiero dejar esto así, porque no es sobre ellos, es sobre nosotras, justo ahora tú eres la única que me importa. Lamento no haberte buscado durante éste mes, fui egoísta al pensar que como yo, tú tenías problemas, pero ¿por qué nunca llamaste? Sabes muy bien que no hubiera dejado de responderte un mensaje o una llamada.

Tal vez esto nos demuestre que entre nosotras aún no hay la suficiente confianza, aunque creamos lo contrario, o la hubo y poco a poco se fue perdiendo. Porque nos alejamos. Porque nos descuidamos.

Tenemos que recordar que una amistad es como una flor a la que hay que regar y procurar para que crezca, grande y fuerte. Es por ello que escribo esto, y ahora, me gustaría que tú y yo pactáramos algo, pase lo que pase, así la distancia nos separe por kilómetros, tú y yo estaremos siempre juntas, que aunque nadie nos acompañe, saldremos todo lo que podamos, aunque sea para vernos cinco minutos. Pero procurar mantener un lazo fuerte entre nosotras, decirnos lo que pensamos, exactamente como lo pensamos, hacer que nuestra confianza crezca nuevamente, retomar la amistad que teníamos hace un año. Sincera. Increíble. Seguir unidas porque… ¿Qué sería de Koko sin Munchis?


Espero que lo entiendas, tal vez, en su momento, fue la única opción que se me presentó, nunca quiso hacerte daño. Te quiero mucho, hermanita. Perdón.

viernes, 13 de diciembre de 2013

Imagen: wallpapers.free-review.net

Amiga y enemiga

La vida es frágil, tan frágil, que puedes perderla en cuestión de segundos. Tal vez sea duro, pero es la verdad, de un momento a otro te encontrarás cara a cara con la muerte, ella te abrazará e intentará llevarte. Tú lucharás, tal vez consigas otra oportunidad, tal vez no. Es una señora impredecible. Habrá algunas veces en la que tú te encargarás de buscarla, y otras, en las que te esconderás, pero cuando llegue el momento y ella te encuentre, lo aceptarás, le darás la mano, gustoso de irte con ella. La verás como una amiga y no como una enemiga.

Yo muchas veces la he buscado, pero como toda mujer, es astuta y no me ha dejado verla.

Hoy, me pregunto, ¿Qué se siente saber que ella viene? Verla acercarse, con una sonrisa que para ella significará confianza mientras que para ti dolor y agonía. ¿Cómo será saber que el final se acerca?

Su semblante cambió, el brillo de sus ojos desapareció casi de inmediato, se llenaron de lágrimas, su voz estaba rota, solo se le escuchaban esporádicos “si” “no” “¿cómo está?” y para terminar, “mañana mismo voy para allá”.

Colgó el teléfono y lo colocó despacio sobre la mesa. Su mirada estaba gacha, intentaba ser fuerte, pero no lo logró. Que duro me resultó ver llorar, a una de las personas más fuertes que he conocido. Mi abuelo. Su rostro, marcado por la edad se oscureció, levantó la mirada y miró a mi madre – ella está muy mal – casi no pudo pronunciar la última palabra. El nudo en su garganta amenazaba con asfixiarlo.

Yo esperaba una respuesta, atónita e impaciente, necesitaba saber que era lo que estaba pasando.

Él se levantó de la mesa y camino alrededor de nosotras, la angustia lo carcomía por dentro, y yo maniatada, sin saber si quiera que decir, no sabía si moverme o no, tal vez, si lo hacía, la tensión podía haber aumentado.

– Mi mamá está muy grave – inspiré profundo al escuchar la noticia. Sé que es raro, que alguien conozca a sus bisabuelos, pero yo lo hice.

La noticia me cayó como un balde de agua helada, me dolía, pero tenía que ser fuerte, mi abuelo necesitaba que mi mamá y yo estuviéramos en calma para tener de qué apoyarse.

– Tranquilo – al parecer yo no era la única que no sabía que decir, pero al menos, ella lo intentaba – ve por la lap – me pidió. Inmediatamente me levante y caminé dando una vuelta por la mesa, subí el escalón que lleva a la sala y al hacerlo bajé la cabeza, debía mantenerme en pie, el minuto que tardara en subir y bajar las escaleras me ayudaría a respirar profundo y calmarme, aplacar mi voz y acostumbrarme a la sombría mirada de mi abuelo.

Al llegar a mi cuarto respiré profundo. Tomé la computadora y regresé. Mi abuelo estaba sentado en el lugar que hacía unos pocos segundos yo había abandonado, mi madre, tenía una tarjeta de crédito, y credenciales de mi abuelo junto a ellas. Le di el aparato y me hice a un lado sin volver a sentarme.

Miré a mi abuelo, aún sin decir nada pero intentando consolarlo con la mirada. 

–Tu abuelita está muy mal –.

–Sí – fue mi brillante respuesta. ¿Por qué en momentos como éste no sale nada más de mi boca? Me sentí terrible, mi respuesta había sido tan… apática. Tan inhumana.

– ¿Me puedes sacar unas copias? – Asentí con la cabeza, él se levantó y caminó hacia donde yo me encontraba, cuando estuvo junto a mí, sentí el dolor irradiar, en grande cantidades, desde lo más profundo de su alma – ella está muy mal – repitió, pero ésta vez me abrazó fuertemente y soltó a llorar. Devolví el abrazo. Luché con todas mis fuerzas para que las lágrimas no me atacaran en un momento como ese, pero una logró ganarme – mi mamita está muy mal –. “Mamita”. El dolor en su voz golpeaba mis oídos, su pecho temblaba debajo de mi mejilla, pude sentir, debajo de mis brazos su torpe respiración.

– Tranquilo – repetí las palabras de mi madre. Él se separó de mí, llorando, desconsolado. Mi corazón se estremeció al verlo así.

Salí de la casa, sin ganas, con los ojos humedecidos, caminé lentamente. Parecía que por un momento el mundo se había detenido, solo el viento soplaba secando mis húmedas mejillas. El sol me pegaba pero no me calentaba. Estaba desconcertada, preocupada, tal vez hasta… Asustada.

Volví más rápido de lo que hubiera querido y al atravesar el umbral de la puerta pude sentir la tensión aplastándome. Todo estaba en silencio, el único sonido que se escuchaba era el de las teclas de la computadora, que mi mamá presionaba con rapidez intentando buscar un boleto para el viaje de mi abuelo.

Respeto a la muerte, me parece tan poderosa, tiene la habilidad de cambiar lugares, estados de ánimo y ambientes en poco tiempo. Puede dejar atónita a cualquier persona con su simple presencia. Corrompe a los más fuertes. Asusta a los más valientes.


Señora multifacética, horrible y hermosa a la vez, temida y adorada. Perdición de algunos y santa de otros. Que significa muerte y a la vez vida. Para mí, simplemente una conocida que algún día se volverá mi amiga. Un sueño profundo y, a mi parecer, eterno. Un nuevo mundo, que pocos han conocido pero que todos vamos a conocer.

A pesar de todo

“Y sé, que a pesar de las diferencias, nos cubre el mismo cielo y nos consuela la misma luna, que a pesar de la distancia, te siento dentro de mi pecho, y que a pesar de las palabras, aquí estaremos. Derribando las barreras e ignorando las fronteras.”

miércoles, 4 de diciembre de 2013

La copia de hace tiempo

Solo quiero decir que estoy feliz. El día de hoy he entregado el último trabajo de este cuatrimestre. Uno que ha sido sumamente pesado pero que ha estado lleno de recompensas que francamente nunca esperé recibir.

Desde enero del 2013, es decir, a inicios del cuatrimestre anterior empecé con mi proyecto de tesis, una materia llamada Vinculación Empresarial de Comunicación y Multimedia en la que en pocas palabras elaboramos la tesis a lo largo de dos cuatrimestres. No puedo negarlo, al principio moría de nervios, pero mi orgullo y el deseo de sentirme libre y ver a mi madre orgullosa siempre me motivaron a seguir adelante.

La materia la iniciamos muchos, poco a poco algunos fueron desertando, todos por diferentes razones, pero el grupo era cada vez más pequeño. A veces sentía que no podría con aquella responsabilidad, con el estrés y que las pocas horas de sueño terminarían por aplastar mi cerebro, pero no fue así, de un modo u otro siempre entregué todos los trabajos, todos los avances, siempre procuré hacerlo en tiempo y forma.

Poco a poco el tiempo fue transcurriendo, pasé a séptimo semestre, en donde inició la segunda parte de la materia: Vinculación Empresarial de Comunicación y Multimedia II.

Los pocos que quedábamos nos sentíamos más cerca del final, nos llenaba la ilusión de terminar con el arduo trabajo pero también nos invadían los nervios de presentar todo ante un grupo de sinodales que tal vez nos podrían destrozar con preguntas.

El 22 de noviembre todo terminó, ese día presenté mi examen profesional, pasando, debo decir por unanimidad y acabando con todo el estrés que había sentido a lo largo del año. Fue un momento increíble en el que en efecto mi madre se acercó a mi con los ojos inundados de lágrimas, me abrazo y me dijo al oído que soy su orgullo. Uno de los mejores momentos de mi vida.

Por este y otros motivos, creo que el cuatrimestre que está terminando ha sido uno de loas más importantes de mi vida, considero que he crecido mucho y a partir de ahora, seguiré luchando, por mi y por mi madre quien lo merece más que nadie.

A modo, tal vez cursi, de conmemorar este bello semestre dejaré un video que produje cuando apenas estaba en tercer cuatrimestre, es decir hace dos años. Es una copia del video de la canción Pervert Pop Song.

Fue en esa época cuando mi depresión era muy fuerte, cuando todo parecía ser de color gris y cuando llené mi cuerpo de marcas que hasta la fecha no he logrado borrar. Es por ello que ese video es tan importante para mi, porque representa el triunfo ante la adversidad y en cierto modo, representa justo como me siento ahora.


sábado, 9 de noviembre de 2013

Vida y bienvenida

Ya no es nada nuevo lo que estoy haciendo, constantemente busco huir de un lugar y llegar a otro que no resulta ser muy diferente. Honestamente ni yo misma sé por qué lo hago, tal vez intento acceder a nuevos mundos, tal vez intento renovarme, tal vez me aburro fácilmente o tal vez, se trata solo de un capricho más, o incluso una nueva manera de intentar terminar lo que comienzo.

Lo único que considero nuevo esta ocasión es el concepto. De un tiempo a la fecha he perdido el amor a las letras. Algo que sin duda me duele. ¿El motivo? Todo lo que hemos pasado juntas, todo lo que hemos atravesado y todo lo que luchamos de la mano. No soy la mejor escritora, eso lo tengo muy claro. También tengo muy claro que no tengo ni la mitad de la pasión que otras personas tienen por ellas. Pero creo que el vínculo que nos une es algo especial. No importa lo egocéntrico que eso pueda llegar a sonar.

Seguramente solo unas cuantas pobres almas se llegarán a topar con esto. Y digo pobres en el sentido de que tal vez sus ojos se prendan en llamas en el momento en el que empiecen a leer las primeras palabras o a ver las primeras imágenes. Si logran llegar hasta este punto creo que es justo decir GRACIAS. Gracias por estar aquí, gracias por leer y gracias por dedicarle tiempo de tu valiosa vida a una chica aprendiz de escritora, de animadora y de muchas otras cosas.

Si me lo permites, quiero terminar este primer post que se supone sería de bienvenida con un poco sobre mí.

Mi nombre es Abi González, en este preciso momento tengo 22 años y estoy a exactamente 12 días de presentar mi examen profesional. Tal vez esto no te interesa, pero creo que es una de las principales razones por las que inicio este blog. Comenzará una nueva etapa de mi vida y quiero sentirme fresca para esa fecha. Quiero sentir que puedo hacer muchas cosas y que puedo llevarlas hasta el final… De verdad espero que así sea. 

Por obvias razones un examen profesional es un evento muy importante y especial para todos, pero me atreveré a decir que para mí es especialmente importante por todo lo que he pasado para llegar a él. Cosas que se irán descubriendo mientras este blog se empiece a llenar de imágenes y de palabras.

Estudio la licenciatura en Comunicación y Multimedia. Actualmente estoy en séptimo semestre de 9. Lo que más me gusta es la producción, postproducción y la animación. Uno de mis sueños, si no es que el sueño más loco es crear una caricatura o una película animada, aunque honestamente, me inclino más por la caricatura. A veces creo que lo que me hace falta es creatividad y por supuesto, unas buenas clases de dibujo.

Soy una fangirl, me gustan los cómics, las películas animadas y cómicas, las series, principalmente Law and Order: Special Victims Unit, Glee, Bones, The Big Bang Theory, The Middle, entre otras. Soy amante de las caricaturas como: Teen Titans Go, Adventure Time, My Little Pony, Regular Show, pero el programa que amo con toda el alma y que me cambió la vida en mil maneras, que me ha hecho crecer, conocer, aprender y según lo veo, mantenerme con vida es Teen Titans. No empezaré a hablar de este programa porque podría no terminar nunca. Solo diré que es el programa que se quedará en mi corazón por el resto de mis días. Él y todas las cosas que han llegado gracias a esos cinco superhéroes: Robin, Cyborg, Raven, Starfire y Chico Bestia.


Creo que para finalizar este primer post también dire: BIENVENIDO y nuevamente GRACIAS por dedicarme un poco de tiempo, espero que no fuera tiempo desperdiciado.